Lecciones desde EEUU

Hoy que se conocen los resultados de las elecciones de medio término en los Estados Unidos, donde el Partido Demócrata ganó la mayoría del Senado y de la Cámara de Representantes, además de que obtuvo gobernaciones que eran, en algunos casos, bastiones del Partido Republicano del actual presidente Donald Trump.
Llama la atención que fueron elegidos muchos hispanos y otros ciudadanos con culturas diferentes a la propia norteamericana, entre los que sobresalen algunos musulmanes.
Se removieron liderazgos Republicados que están establecidos desde hacía a próximamente cien años, como lo ocurrido en el Estado de Kansas, que desde 1932 no se daba un triunfo del Partido Demócrata.
Se puede decir que los ciudadanos de cierta manera se expresaron de forma contundente en contra de las políticas actuales, especialmente en el tema migratorio y la situación social y económica que hoy viven las personas de clase media en Los Estados Unidos.
Se puede decir que fue un símil de la batalla épica de David y Goliat, donde los poderosos y millonarios del partido Republicano fueron vencido por los Demócratas, huérfanos del poder y abanderados de las causas opuestas al huésped de la Casa Blanca.
El gran capital representado en la mayoría de los candidatos Republicados fue derrotado por los ciudadanos que usaron su arma más valiosa: el voto, en una de las batallas que nos ofrece la democracia.
Como Colombiano y ciudadano latinoamericano considero que si bien es cierto se abre una esperanza de cambio en el mundo, no es para dormirnos en los laurales, pues la política exterior de los Norteamericanos siempre es la misma independientemente la ideología politica que se encuentre en el poder y a nuestros pueblos sólo les queda tener siempre una actitud vigilante en defensa de la soberanía y de los recursos naturales que son el interes constante de ellos.
El objeto de este escrito no es llenarme de impresiones y relatos específicos de lo que ocurrió en las elecciones ya mencionadas, pretendo con esto demostrar que hay una esperanza para salir adelante, que la arrogancia del poder lleva a muchos a volverse ciegos y sordos, actuado de espaldas a los ciudadanos, desconociendo los problemas y demandas que una vez prometieron suplir
Que nada le queda grande a una ciudadanía decidida y consciente de sus propios derechos.
En el terreno local, esto es un llamado a todos aquellos paisanos Arboleteros que viven quejumbrosos, para que consideren que no todo está perdido, que la Constitución Política de Colombia, consagra con letras doradas el derecho fundamental de elegir y ser elegido, que si hacemos valer este postulado se pueden venir muchas transformaciones y desarrollo en lo personal y colectivo.
En el 2027 serán nuevamente las elecciones a las Alcaldías, concejos municipales, asamblea y gobernaciones, oportunidad perfecta para revalidar los actuales mandatos o para renovarlos si a sí se considera, pero también es momento para exponer nuestra ideas y aspiraciones.
No nos puede detener las barreras económicas y culturales que se han impuesto como una regla de oro, que han implantado como ley que sólo los que tienen el poder político o económico son los únicos que se pueden postular a los cargos de representación local.
Es bien conocido que Arboletes tiene hijos preparados, capaces, con buenas ideas y grandes virtudes, pero como no tienen el dinero para financiar esa empresa que se llama campaña se quedan sólo con la ilusión y las ganas de servirle a su pueblo. Además les surge el temor de ser objeto de burlas por atreverse a competir con los que no tienen ideas, ni preparación, pero tienen el poder y los recursos para financiar sus proyectos polítcos.





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